« Obreros de la inteligencia : diez cartas a la Asociación de Escritores y Artistas Españoles (1875-1891)», in : Ángeles Ezama et al. (coords.), Aún aprendo : estudios dedicados al profesor Leonardo Romero Tobar, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2012, pp.  525-535.

 


 

Como ilustración de muchas de las ideas expuestas por Leonardo Romero Tobar en su estudio sobre “El campo de la producción intelectual” (2003) se transcriben a continuación, con las imprescindibles notas, diez cartas dirigidas a la Asociación de Escritores Españoles[1] (en adelante: AEA), fundada en 1872 como sociedad de socorro mutuo, pero también de defensa de los intereses de clase (Botrel, 1970; Porpetta, 1986).

Estas cartas no tienen la gracia del epistolario de un Juan Valera; son más bien expresión de la “triste suerte que arrastran los hombres que viven de las letras y de las artes en este país”, de la “continua lucha que por la índole de su profesión sostienen con la vida”, y dan cuenta de muchos “momentos calamitosos y de adversidad”,  de “infortunios” (Botrel, 1970, 180).

Pero bastante trascendencia tienen porque son representativas de las preocupaciones de muchos escritores públicos de la época (dos son escritoras), de su variopinta y jerarquizada sociología y de las evoluciones habidas dentro del campo literario español, pero también de las permanencias del antiguo régimen de la producción intelectual, recientemente estudiadas por Ortega (2002), Sánchez García (2008) y Martínez Martín (2009).

 

1. DE RAMÓN DE MESONERO ROMANOS

 

Sr. D. José Ma de Campos[2]

 

Mi estimado amigo: Habiendo visto que la Asociación de escritores y artistas se dispone a celebrar el aniversario de la muerte de Lope de Vega el día 27 del corriente, me aparece oportuno dirigir a VV. esa “Memoria” impresa por la Real Academia Espa descriptiva de la inauguración del monumento mural dedicado a aquel gran ingenio por la misma academia en la casa en que murió[3]. En esta Memoria hay documentos muy interesantes y que creo no harían mal leídos en la Velada.

Si a VV. les parece (y previo el conocimiento del amigo y Sr. Rosell[4]) pudiera leerse 1° mi proposición en que se dan detalles de la casa, 2° el acta de la Junta solemne de la inauguración, 3° el testamento de Lope y 4° el precioso romance de Hartzenbusch.

Si VV. lo creen oportuno, remitiré a la Asociación a su tiempo la historia de los recuerdos monumentales levantados a propuesta mía a Cervantes, Calderón, Moratín, etc.

Con esta ocasión me apresuro a dar a V. las más exps gracias por la mención honorífica que se sirvió hacer de mí en la Correspoa con motivo de la inauguración del nuevo edificio de Monte y Caja de ahorros[5].

Y se repite su affmo amigo y SS BSM

 

R. de Mesonero Romanos

 

8 Agosto 75

 

Además de la Memoria envío a V. la nota adjunta de la Casa en que nació Lope averiguada por mí (del libro titulado “El antiguo Madrid” p. 78).

 

 

2. DE MARÍA DEL PILAR SINUÉS[6].

 

Sr. D. José del Castillo Soriano[7]

 

Muy señor mío y de toda mi consideración: Con gran asombro he leído la circular del 14 del actual en la cual veo que, para poder asistir a la recepción de los periodistas portugueses[8], hay que satisfacer la cuota de 25 pesetas.

            Esto tratándose de señoras es una desatención sin ejemplo, tanto más cuanto que solo dos o tres socias hubiéramos podido asistir: en ninguna  otra Asociación del mundo civilizado —y conozco muchas—hay más que socias de mérito: las señoras hacen bastante con honrar las fiestas de la Asociación con su presencia, y hasta se les agradece que por el buen gusto y elegancia de su tocado, sean el más bello ornato de aquellas fiestas.

            La Asociación de Escritores y Artistas está constituida de tal suerte que no da honra ni provecho a sus socias[9]: la junta directiva dispone, ordena, disfruta… y cobra durante todo el año y todos los años; en cambio para cada fiesta que organiza hay que pagar de nuevo, y no ciertamente una cosa insignificante.

            Gracias a Dios, puedo pagar la cuota de la recepción: pero no puedo soportar la falta de consideración que la circular implica: y por tanto, mi querido señor, le envío mi dimisión de socia renunciando a pertenecer a una corporación que tan mal me trata.

            Muy conocida soy en Portugal, y en una publicación mía, que verá la luz en el próximo otoño, explicaré a mis amigos lusitanos, el porqué no estreché su mano en la recepción de los escritores españoles.

            Cuando no se sabe tratar a las damas es forzoso cerrarlas las puertas de las Asociaciones, pues de lo contrario las desatenciones caen sobre quien las comete: las que las reciben, solo las merece en el hecho de sufrirlas.

            Soy con toda consideración de V atta SS

            QBSM

 

María del Pilar Sinués

 

22 de Mayo de 1883.

 

3. DE EMILIA PARDO BAZÁN[10].

             

4. DE JUAN OCAÑA[11].

 

Sr. D. José del Castillo y Soriano

 

Muy señor mío: Socio de número de la de Escritores y Artistas, acaso el más humilde, pero uno de los más entusiastas, me decidía presentar para el certamen con que según acuerdo de la Exposición[12] que hoy nos honra, y cuya gloria pertenece a V. legítimamente, una composición en verso, cuyo lema es “La Unión puede más que el número”, y esta es la fecha en que ignoro si se ha verificado dicho certamen o si se ha aplazado, pues nada sobre el particular he leído en los periódicos.

            Esto hará comprender a V. mi deseo de saber algo referente al asunto; no porque espero ganar el premio, sino por que no se extravíe mi obra, que nada vale, pero que dadas las circunstancias que en mí concurren, demuestra amor al arte y cariño inmenso hacia la Sociedad que me acogió en su seno, y por lo cual siempre estaré orgulloso.

            Bien sé que un pobre, sin instrucción y sin más elementos que una ciega afición a la literatura, sin haber recibido otros estudios que los que se adquieren en la escuela de un pueblo, hasta la edad de once años es imposible que se distinga en un certamen donde contenderán sin duda nuestros mejores poetas. La lucha es desigual; pero ¿he de desanimar por eso? ¿No es muy justo que alimente la ilusión de alcanzar un insignificante premio, una mención honorífica, u otra recompense que le aliente en la difícil carrera que con tanta fe ha emprendido? V. lo juzgará con su claro y desinteresado criterio.

            Estas razones y otras que no acierto a expresar, pero que V. adivinará sin duda, me obligan a escribirle estas líneas, rogándole a ser posible me mande el programa de la Exposición, pues quisiera visitarla en un día que haya velada, concierto, conferencias, etc.

            Sería un ingrato si no aprovechase esta ocasión para felicitar a V. por el triunfo que ha obtenido y por la honra que ha proporcionado a la Sociedad, a la vez que le ofrezco mis trabajos, mis servicios, todo cuanto soy y cuanto valgo pues hombres como el actual Secretario de la Sociedad de Escritores y Artistas merecen respeto y admiración de todas las personas honradas y eterna gratitud de todo el que ame las Bellas Artes.

            Suyo affmo SS

            Q b s m

 

Juan Ocaña

 

s/c Plaza de la Constitución, n° 2[13]

 

5. DE JOSÉ MARTÍNEZ DE LOS CÉSPEDES

 

Sr. Presidente de la Asociación de Escritores y Artistas-Madrid

 

Bayona, 31 de Mayo de 1888

 

Muy señor mío: Periodista y autor dramático bastante conocido en los círculos de esta Corte, pero alejado de ella desde el 79, y emigrado a Francia por consecuencia de un proceso que la Audiencia de Oviedo a petición del fiscal Melendo me ha seguido por la denuncia de unos artículos del Diablo Predicador[14] de Gijón, periódico de mi propiedad y dirección, órgano de los republicanos independientes de Asturias, me veo precisado de molestar la atención de V. y de la Sociedad que dignamente preside en solicitud de un socorro que venga a aliviar mis penalidades y las de mi familia en este destierro, pues la Junta benéfica del partido republicano lleva tres meses de enviar a razón de 15 francos por individuo, cantidad tan exigua como V. puede considerar, dadas las necesidades de la mayoría de los que estamos en la emigración y sobre todo de los que tenemos a nuestro lado mujer e hijos. Suplico a V., por tanto, que siquiera por humanidad atienda mi ruego, haciendo presente a la Directiva de esa Sociedad la aflicción extrema que me fuerza a importunarles sin derecho propio por no ser miembro de la corporación a la cual acude mi necesidad y mi sufrimiento[15].

            Los periodistas emigrados que formaban parte de la Redacción de un diario acreditado y rico, es casi seguro que recibirán recursos de sus cajas respectivas, pero los que siendo pobres tuvimos la valentía de crear y sostener a duras penas una publicación que ha muerto con nuestra ausencia, solo podemos apelar a los nobles sentimientos de nuestros compañeros los artistas y escritores que asociados disponen de un fondo común destinado en parte a socorrer desgraciados.

            Espero con ansiedad suma la contestación que no dudo obtendré de la amabilidad y cortesía de V., permitiéndome advertirle por si cree pertinente, que acaso muchos de los socios me conocerán, como el Sr. Manuel Calvo[16],  el Sr. Cárdenas[17] por la participación que tuve en los asuntos de la ópera española como libretista pensionado por el difunto maestro Eslaba (sic), y otros por diferentes causas, así como le doy a V. y a la Junta Directiva anticipadas gracias, porque no dudo atenderán con lo que puedan a un anciano escritor desventurado, que no tiene pan para sus hijos, ni facilidades para adquirir el preciso sustento mientras dure su ostracismo y el abandono en que se encuentra

BSM SS

 

José Martínez de los Céspedes

           

Ste –Esprit

Boulevar de Alsace-Lorraine n° 25

3ème étage[18]

 

6. DE TORIBIO TARRÍO Y BUENO[19].

 

14 Setiembre 89

 

Amigo Dn Casimiro[20]: desde antes de ayer, y como me temía, no tengo ni casa ni hogar; habiendo llevado recogida por ocho días, cuando más, a mi virtuosa desgraciada y enferma esposa a casa de un conocido, y quedándome yo a dormir donde Dios quiera. Ruego a Vd., y supuesto que yo no me remedio, por el pronto, menos de cincuenta duros, vea o escriba a Castillo pidiéndole reúna la junta directiva, pues están Arrieta[21] y Dn Gaspar[22] en Madrid, y les refiera mi estado y les diga lo urgente que es, pues si lo retrasan será tarde, por estar yo dispuesto a librarme de tanta miseria quitándome de en medio, y hagan se me dé el socorro extraordinario de caso aflictivo[23], que bien lo merezco por lo que he trabajado en la Exposición y en comisiones y en periódicos a favor de la Sociedad; ya que a Madrid Marsal[24] se le ha dado 40 duros de enfermo y 50 de extraordinario. Desde antes de ayer, por la noche, no he probado alimento, y va de dos veces que me ocurre desde el 28 de Agosto hasta ahora. ¿Para qué vivir así en un mundo de infames que abandona al honrado trabajador, y le niega todo, y además le insulta? Le pide mil perdones su affmo

 

Toribio Tarrío y Bueno

 

Desde las doce estoy en la oficina, calle de San Sebastián n° 2, prl izquierda, negociado de la Admon de Contribuciones.

           

7. DE ERIBALDO P. DE ARPILLAGA

 

16 de Noviembre de 1889

 

Sr. Secretario de la Asociación de Escritores y Artistas

 

Muy señor mío : Como sé de la desgracia que al Sr. Nuñez de Arce aflige, tengo el honor de dirigirme a V. rogándole me dispense la molestia que, obligado por la necesidad, voy a proporcionarle.

            Redactor de ¡Verán VV ![25]fui preso, y tras sucesivas denuncias condenado a ciento siete años de presidio, reducidos a treinta meses gracias al indulto, fcha 23 Enero ppdo.

            En libertad el 28 del mismo traduje, versifiqué y publiqué los dos primeros cantos del magnífico poema de Victor Hugo El año terrible[26], el que a pesar del excelente prólogo que para él escribiera D. Ramón Chíes[27], me ha dado un resultado absolutamente negativo.

            Dediquéme a buscar trabajo como periodista o como escribiente y a pesar de mi actividad, en los diez meses transcurridos no he podido hallarlo.

            Acosado hoy por la miseria, amenazado por el casero con ponerme en la calle si no le abono, cuando menos, la mitad de los 18 duros que le adeudo, sin recursos de ningún género, recurro a V. como compañero, así como a los socios de este Centro, rogándoles se dignen contribuir con lo que puedan, a fin de que, ni mi esposa, ni yo, nos veamos expulsados de esta su casa. Creo que no en vano recurriré a sus buenos sentimientos, pero tenga V. la seguridad de que más les agradecería una ocupación cualquiera, que la limosna que la necesidad me obliga a demandarles.

            Suplicándole nuevamente se digne dispensar mi atrevimiento, quedo de V. att° S. S.

 

Eribaldo P. de Arpillaga

 

s/c. Princesa, 37, 4° n° 1 (Pozas)

 

8. DE PASCUAL RODRÍGUEZ SANCHO[28].

 

Excmo. Sr. D. Gaspar Núñez de Arce Presidente de la Asociación de Escritores y Artistas

 

Muy señor mío de toda mi consideración:

            En la firme creencia de que los señores asociados que V. habrá de presidir esta noche no padecen hambre; pero sí que hablarán con buen apetito (a fuer de escritores españoles) tengo el gusto y el honor de remitir a V; como regalo 200 tortillas (de papel) como especias literarias y políticas, por si V. se digna hacerlas repartir a los concurrentes hoy a la junta general[29]; sintiendo en el alma que al contacto de un hombre como V. (que sabe hacer milagros poéticos) no puedan ser transformadas en tortillas de jamón, en vaca de Hamburgo, en truchas de la Volga o en lenguas a la escarlata.

            ¡Cómo ha de ser! Cada uno da lo que dar puede. Los escritores de última fila no podemos obsequiar más que con papeles; y gracias que no sean papeles mojados como el de la reciente tortilla adjunta.

`          Este motivo me proporciona la ocasión de ofrecerme muy suyo admirador y amigo QBSM

 

P. Rodríguez Sancho

 

 

 

9. DE JOSÉ ZORRILLA

 

Sr. D. José del Castillo y Soriano

 

Mi estimadísimo amigo: tengo a mi señora confesada y como quien dice sentada a la muestra en el umbral de mi casa; llevo más de quince meses entre Doctores y Boticarios; y sumando con todo esto mis setenta y cuatro años corridos, comprenderá V. que no me quedarán muchos alientos para andarme haciendo el fanfarrón y dándome en espectáculo en actos públicos, en pro de los cuales ya no puedo llevar a ellos un átomo de valer, ni el más mínimo reflejo de mi relumbrón pasado. Yo fui y lo que fue no vuelve a ser; y yo debo ya humillar mi vanidad ante el sentido común, y no volver a presentarme en público para no ponerme y poner en ridículo a los que todavía pueden hacerse ilusiones respecto a mí[30].

            Sírvase V. hacer presente a la Sociedad estas humildes razones mías y no olvidad al viejo poeta, recuerdo de otra época y muerto ya con ella Q. Le B. LL. MM.

 

José Zorrilla

 

Madrid, Julio 8-91.

 

10. DE EUGENIO SELLÉS[31].

 

Excmo. Sr. Gaspar Núñez de Arce

 

Querido amigo y maestro: la hija de un pobre escritor, antiguo amigo mío, hoy loco y como tal pensionista en el manicomio del doctor Esquerdo, me escribe para que yo me interese con V; a fin de que atienda la solicitud que ya le hizo de un socorro de la Sociedad de escritores y artistas para su padre. Es éste José Ma Anguita[32] antiguo periodista y autor de algunas piezas teatrales representadas hace años en los teatros de Madrid. Ha sido individuo en la Sociedad desde la fundación hasta hace cosa de un año cuando una larga enfermedad nerviosa que le dejó inepto para el trabajo, acabó llevándole al manicomio. Va a ser arrojado de él porque ya no puede pagara su pensión y habrá de terminar sus días, que serán cortos, en una casa de orates de caridad.

            Esta desdichada hija  se presentó con su pretensión a V. que la acogió con su nobleza propia, y ahora, conociendo la amistad con que V. me distingue, acude a mí para que interceda en su favor.

            Ruego a V. pues que haga lo que pueda por ese afligido escritor y la Sociedad ejercer así uno de sus más nobles fines y V. hará una buena obra inclinando a esa Sociedad al socorro solicitado.

            Esperando, como siempre, sus órdenes, le reitera una vez más su cariño y gratitud, su leal amigo y servidor

 

Eugenio Sellés[33]

 

                                   Jean-François Botrel

                                   Université Rennes2- Haute Bretagne.

 

Obras citadas.

Alas Clarín, Leopoldo, Obras completas. VIII. Artículos (1891-1894). Ed. de Y. Lissorgues y J.-F. Botrel, Oviedo, Nobel, 2005.

Alonso Cortés, Narciso, Zorrilla. Su vida y sus obras, Valladolid, Santarén, 1943 (2a edición).

Botrel, Jean-François, "Sobre la condición de escritor en la España del siglo XIX : la constitución de la Asociación de Escritores y Artistas españoles (1872-1877)", en : Movimiento obrero, político y literatura en la España contemporánea, Madrid, Editorial Cuadernos para el Diálogo, 1974, pp. 179-221.

Fernández Avello, Manuel, Historia del periodismo en Asturias, Salinas Asturianas, Ayalga, 1976.

Infantes, Víctor, Lopez, François, Botrel, Jean-François (dirs.), Historia de la edición y de la lectura en España 1472-1914, Madrid, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2003.

Martínez Martín, Juan Antonio, Vivir de la pluma. La profesionalización del escritor 1836-1936, Madrid, Marcial Pons Historia, 2009.

Ortega, Marie-Linda (ed.), Escribir en España entre 1840 y 1876, Madrid, Visor/Presses Universitaires de Marne-la-Vallée, 2002.

Porpetta, Antonio, Escritores y artistas españoles (Historia de una asociación centenaria), Madrid, Asociación de Escritores y Artistas Españoles, 1986.

Romero Tobar, Leonardo, « El campo de la producción intelectual », en : V. Infantes, F. Lopez, J.-F. Botrel (dirs.), Historia de la edición y de la lectura en España 1472-1914, Madrid, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2003, pp. 531-544.

Sánchez  García, Raquel, El autor en España (1900-1936), Madrid, Fundamentos, 2008.

Simón Palmer, María del Carmen, Escritoras españolas del siglo XIX. Manual bio-bibliográfico, Madrid, Castalia, 1991.

 

 

 

 

 

 



[1] Estas cartas se conservan en el archivo de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles en Madrid. En la transcripción se conservan las peculiaridades de cada escritor en la presentación de sus cartas y en el uso de las abreviaturas.

[2] José María de Campos y Navas, pedagogo, periodista y escritor, muerto el 19 de septiembre de 1879, fue uno de los fundadores de la AEA. En 1875 ocupaba el cargo « Inspector » en la Junta Directiva.

[3] Memoria relativa al monumento mural dedicado a Frey Lope Félix de Vega Carpio, Madrid, imp. Nacional, 1863, 61 págs. [s.n.], 1863.

[4] Cayetano Rosell y López (1817-1883), presidente de la AEA entre 1872 y 1877.

[5] En La Correspondencia de España del 1° de agosto de 1875, p. 7.

[6] Hay un membrete que dice : « María », inserto en el dibujo de una pluma. La socia María del Pilar Sinués(1835-1894), escritora con domicilio en Vergara, 1, 3° izq.), se había dado de alta en la AEA antes de febrero de 1877. Para más detalles, véase María del Carmen Simón Palmer (1991, 650-671).

[7] José del Castillo y Soriano, abogado, escritor y autor dramático, nacido en 1849, fue elegido Secretario general de la AEA por primera vez el 31 de enero de 1882.

[8] Con motivo del viaje a España de los Reyes de Portugal, en mayo de 1883, la AEA celebró dos « espléndidas » fiestas en honor de los periodistas portugueses que acompañaban el viaje, con un discurso de Núñez de Arce y una contestación por Pinheiro Chagas, presidente de la «Asociação de journalistas (sic)» de Lisboa (Boletín de la AEA, n°6, 1-VI-1883, pp. 47-48).

[9] Entre 1872 y 1906, de los 1.548 socios dados de alta en la AEA, 57 fueron socias, 24 de ellas escritoras, como Joaquina Balsameda (socia n° 418), María del Pilar Sinués (n° 443), Faustina Sáez de Melgar (n° 452), Blanca de Gassó y Ortiz (N) 484), Ángela Grassi ( n° 758), María Letizia Bonaparte Wyse de Rute (n° 1054) o Carmen de Burgos Seguí (n° 1462).

[10] Reproducida en Infantes, Lopez, Botrel (2003, 543). En 1883, Emilia Pardo Bazán, 31 años, domiciliada en Tabernas, 3 en La Coruña, se había dado de alta en la AEA con el n° 1120.

[11] Hay un membrete que dice: «Alcaldía Constitucional de Móstoles/Secretaría/Particular».

[12] La sesión inaugural de la Exposición de Letras, Artes e Industrias Auxiliares organizada por la AEA, luego titulada “Exposición literario artística”, se celebró el 30 de noviembre de 1884 en los locales de las Escuelas Aguirre, en presencia de Alfonso XII. Durante su celebración se convocaron cinco concursos, uno de ellos para una composición en prosa o en verso «dedicada a poner de manifiesto las excelencias de la unión fraternal de los obreros de la inteligencia» (Porpetta, 1986, 127-130).

[13] Carta sin fecha, pero posterior al 30 de noviembre de 1884. Mención manuscrita del Secretario de la Asociación: “Contestado con fecha 12 Dbre con diciendo que se había recibido la composición a que hace alusión y dando las gracias por la felicitación”.

[14] Véase Manuel Fernández Avello (1976, 191).

[15] En 1877, la cuota mensual de los socios importaba 4 reales.

[16] ¿Manuel Calvo Marcos, nacido en 1842 ?

[17] Francisco de Cárdenas, nacido en 1816.

[18] Hay una mención manuscrita: « No puede complacérsele por no ser socio».

[19] Toribio Tarrío y Bueno (25-X-1848-23-VI-1898), escritor y periodista fundador a los 17 años de El Protector del Artista, director de los periódicos clandestinos La Hoguera y el Puñal y El Relámpago; desempeñó algunos cargos públicos en el periodo revolucionario y era autor de obras dramáticas (Enciclopedia Espasa Calpe); en 1880, era corresponsal literario en Madrid de El Diario de la Ribera de Tudela y, en 1881, redactor corresponsal de El Eco Minero de Linares.

[20] Casimiro Pío Garbayo, Contador de la AEA en aquel entonces, quien el 17 remite la carta a José del Castillo rogándole que « haga lo cuanto pueda ».

[21] Emilio Arrieta (1823-1894), vice-presidente de la AEAE entre 1872 y 1877, como menos, en 1886 era presidente de la Sección de Contabilidad.

[22] Don Gaspar Núñez de Arce (1834-1903), presidente de la Asociación desde 1882.

[23] Los socorros atribuídos por la AEA a sus socios eran : ordinarios (en caso de enfermedad aguda con imposibilidad física o moral de trabajar o de enfermedad crónica), extraordinarios o eventuales (a viudas y huérfanos).

[24] Sin identificar.

[25] «Periódico original escrito con mucha sal y muchísima intención para dar la desazón a Cánovas y Pidal», con periodicidad semanal, publicado en Madrid, a partir del 2 de febrero de 1885.

[26] El año terrible. Traducción en verso de Eribaldo Pérez de Azpillaga, con un prólogo de Ramón Chíes, Madrid, 1889.

[27] Ramón Chíes (1846-1896) co-fundador de Las Dominicales del Libre Pensamiento.

[28] Pascual Rodríguez Sancho, muerto el 30 de octubre de 1892, autor dramático y escritor (Enciclopedia Espasa Calpe), autor de Ayer y hoy o recuerdos políticos para mañana (Madrid, 1877), Poesías dedicadas a la familia real de España (Madrid, 1877), ¡Cinco años de gobierno! Ojeada histórica en el campo de la política española (Madrid, 1880).

[29] La Tortilla de Burgueses, Socialistas y otras yerbas (Hoja volante). Se vende a 5 céntimos- 25 ejemplares 60 id. Punto de venta En el Kiosco de la Plaza de Pontejos Imprenta de los Sucesores de Cuesta, Cava Alta, 5 (36, 3 x26, 6 cm, 3 cols. 4 p.).

[30] Como se sabe, los tres últimos años de la vida de Zorrilla, muerto en 1893, fueron « una serie continuada de achaques y sufrimientos » (Alonso Cortés, 1943, 921).

[31] Hay un membrete que dice: «El Gobernador de la Provincia de Granada».

[32] José María Anguita Saavedra, autor dramático y periodista, nacido en Cádiz en 1835, adherido a la AEAE el 1° de abril de 1875 y reingresado en marzo de 1877, “se retiró al campo en 1887, por falta de salud” (Enciclopedia Espasa Calpe).

[33] Eugenio Sellés (1842-1926), autor dramático y gobernador civil en varias provincias.