« François Lopez (26-IX-1934 – 5-VIII-2010) » , Boletín de la Biblioteca Menéndez Pelayo, LXXXVI, Enero-Diciembre 2010, pp. 703-708.

 

 

François Lopez

(26-IX-1934 - 5-VIII-2010)

 

 

 

En uno de sus últimos textos, de cuño autobiográfico (“Generaciones, alianzas y azares”, 2010, pp. 95-96), sugiere François Lopez, habitualmente poco amigo de confidencias, que se hizo hispanista por amor a los sabores, a la música y a la lengua que, en el seno de su familia materna de origen andaluz (los Orduño), acompañaron a un pequeño francés nacido en Marruecos. De estas “sangres entrecruzadas” y de esta triple y a veces conflictiva identidad (marroquí, española y francesa) posiblemente le quedaría de por vida un como difuso y secreto malestar o dolor.

Lo cierto es que a Burdeos le llevaron sus padres a estudiar la carrera de español; sacó una cátedra de enseñanza media en 1958, y, tras enseñar dos años en Toulouse como profesor de español en un liceo y como assistant en la universidad, y cumplir con sus obligaciones militares en Libourne, renunció a un deseado regreso a Marruecos y a Burdeos volvió en 1962, llamado por Noël Salomon para ocupar un puesto de assistant en el Instituto de Estudios Ibéricos e Iberoamericanos donde tuve el privilegio, en 1964-65, de aprovechar sus precisas y iluminadoras lecciones. En la capital de Aquitania se iba a quedar, con su esposa Monique – también profesora de español y estudiosa del Informe sobre la Ley agraria de Jovellanos- y sus hijos Karine y Olivier, hasta su jubilación en 2001, y su muerte.

En sus primeros años de dedicación hispanista -la tesina la hizo sobre Los Sueños de Quevedo-, se le ve muy comprometido, con Robert Marrast, en la difusión, vía la traducción, de la obra teatral de Rafael Alberti (Radio Sevilla  y Cantata de los héroes y la fraternidad de los pueblos (Paris, L’Arche, 1962, 1963) y de la poesía ibérica “de combate”  (Poésie ibérique au combat (Paris, J. Oswald, 1966), en una época en la que ya ha optado, por sugerencia de A. Rumeau —recuerda—, interesarse científicamente por Juan Pablo Forner, “médiocre poète, écrivain sans génie mais de vaste et insolite culture, dont les écrits bruyants étaient comme un défi lancé aux historiens qui s’attachaient à l’étude de la Ilustración sans reconsidérer des idées reçues et trop enracinées” (…).Sa place dérangeait et c’était déjà là une bonne raison de s’intéresser à cet intrus” , una motivación expresada muy al estilo de Lopez (1977, 7). Lo que en 1959 iba a ser el tradicional (en la época) trabajo sobre “el hombre y la obra” se transformó a partir de 1965 en un verdadero cuestionamiento de la visión menéndezpelayina del personaje y, sobre todo, de una “visión heredada” de la Ilustración española: para Lopez, escribe M.-V. López-Cordón (2010, 88), no se trata de “un fenómeno circunscrito al momento de su mayor expresión, sino un proceso que arranca a finales del siglo XVII, y tarda en morir”, que “tiene raíces, y raíces autóctonas buscadas en un Renacimiento español, redescubierto y reconquistado, y sobre las cuales arraigan las novedades formales e ideológicas que vienen de fuera” , con una complementaridad de tradición y luces, una concepción que hoy en día parece cuasi evidente, pero que, hace un cuarto de siglo, era toda una tesis que había que atreverse a defender.

A este bucear por las estructuras del pensamiento tanto de Mayáns como de Forner, iba a dedicar Lopez 14 años de su vida, con muy contados excursos entre 1966 y 1973.

En 1974, pues, tras editar el Discurso sobre el modo de escribir y mejorar la historia de España (Barcelona, Labor, 1973), leerá su tesis “de estado”, dirigida ya por Noël Salomon tras la jubilación de Rumeau, sobre Juan Pablo Forner et la crise de la conscience espagnole, publicada en 1977 en un libro de 725 páginas y solo traducida al español, en 1999. Este “gran libro” —dicho sea con palabras de R. Andioc en su reseña en el Bulletin Hispanique (1977, 79, 1-2, pp. 230-239)—, en la línea de los Sarrailh, Desfourneaux o Demerson, es el que le iba a constituir al erudito y adelantado doctor François Lopez como una de las máximas autoridades sobre el siglo XVIII español, el de los Novatores y el de los Ilustrados con quienes pudo llegar, por empatía, a sentirse intelectualmente identificado. Sus posteriores publicaciones sobre la historia de las ideas, el pensamiento ilustrado, la vida intelectual, pero también sobre Marchena, Cadalso, Feijoo, o Cañuelo, seguirán aunando un meticuloso interés por los datos aportados y un incansable afán por el más elevado y, si había de ser, incisivo y polémico debate. Sus colaboraciones en el tomo XXXI de la Historia de España Menéndez Pidal dedicado la Época de la Ilustración ( “La resistencia a la Ilustración” y “El pensamiento tradicionalista”) y  en l’Histoire de la littérature espagnole dirigida por J. Canavaggio (“Una mutación tardía y “El renacimiento del espíritu crítico”), son un como reconocimiento canónico de la visión que del siglo XVIII español llegó a ofrecer Lopez y nos ha legado.

         A principios de los años 1980,  año en el que colabora en el libro colectivo sobre Livre et lecture en Espagne et en France sous l’Ancien Régime, , desde una visión renovadora de la historia intelectual y cultural de España, empezó a desarrollar algo ya presente en su tesis (cf. los capítulos II, pp. 64-80 y V, pp. 473-479), esforzándose por dar unos más precisos contornos al “campo literario” del XVIII y a la producción, usos y apropiación de los libros y de los impresos, inclusive los más ínfimos, como los de “primera necesidad” y los de cordel (véase, por ejemplo, sus "Notes sur le fonds ancien des récits en prose dans la literatura de cordel”, de 1983, publicadas en 1986). De ahí que decidiera crear un grupo de investigación sobre el libro español (compuesto al principio por Ph. Berger, J.-F. Botrel, el propio F. Lopez y R. Marrast) con, en 1986, una primera publicación (Histoire du livre et de l’édition dans les pays ibériques. La dépendance) y la organización de un coloquio internacional sobre la historia del libro ibérico, publicado en 1989, bajo el título Livres et libraires en Espagne et au Portugal, en los que, por supuesto, colaboró, y también que, años después, cooperara con J. Álvarez Barrientos e I. Urzainqui en la realización y publicación de La República de las Letras en la España del siglo XVIII (1995). De ahí que, partiendo de la básica Bibliografía de F. Aguilar Piñal, emprendiera una estadística bibliográfica retrospectiva del siglo XVIII con la base de datos Nicanto (homenaje a Nicolás Antonio), proyecto descrito en el Bulletin Hispanique (N° 99, 1, janv.-juin 1977, pp. 325-336, 1997). En el “Estado actual de la historia del libro en España” que en 1984 publicó en la Revista de Historia Moderna (N°4, pp. 11-22) se puede encontrar  la formalización de las ideas de Lopez al respecto. Lo cierto es que a lo largo de los años 1980-2000, fomentó una ambiciosa línea de investigación que, entre Francia y España, hiciera converger unas disciplinas muy diversas. La explicitó el propio Lopez con motivo del coloquio de 1995 sobre la cultura de las élites españolas en la época moderna, un coloquio concebido para que “unos bibliógrafos, unos representantes de la erudición clásica del campo literario y unos historiadores especialistas de la historia urbana, de la cultura y de la lectura pudieran coincidir y trabajar juntos”  (Bulletin Hispanique, n° 99, janv.-juin 1997, p. I ). Aplicada a los siglos XVII-XVIII, supuso una cuasi revolución en el campo de la historia del libro y de la lectura y, por supuesto, unos muy notables adelantos: el programa discutido ya en 1992 y formalizado en 1993 (Pour une histoire de l’édition et des lectures en Espagne à l’époque moderne) dará lugar a una fecunda serie de coloquios y  a las correspondientes publicaciones en números especiales del Bulletin Hispanique del que fue director de 1989 a 2000:  La culture des élites espagnoles à l’époque moderne (1995), una mesa redonda sobre las bibliotecas de algunos escritores del Siglo de Oro, Les livres des Espagnols à l’époque moderne (1997) y, en 1998, dos coloquios sobre la alfabetización y sobre las prácticas lectoras publicados en Lisants et lecteurs también de 1998 (un epígrafe ya utilizado por Lopez en 1981 para un prefigurador artículo). Toda esta sistemática y metódica exploración que llegó a implicar a más de cien investigadores en total, nutrió lo que se puede considerar como la culminación del proceso emprendido, la Historia de la edición y de la lectura (Madrid, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2003), para la cual redactó Lopez el esbozo del texto preliminar apenas enmendado por los demás co-directores (V. Infantes y J.-F. Botrel) y concibió la arquitectura de la parte dedicada al siglo XVIII, en la cual se encargó personalmente de más de una tercera parte de los 20 capítulos.

         Prolongación y ampliación de los planteamientos de los años 80 y 90, son los últimos coloquios ideados con V. Infantes sobre la institucionalización de la lectura española: Los orígenes de la crítica literaria en España (siglos XVI-XVIII), Educación y lectura, Los orígenes de la historia literaria y Pensar la literatura española, que dio lugar a una publicación en el Bulletin Hispanique de junio de 2004. Con una comunicación sobre “La generación de 1780 y sus parnasos”, participará, en febrero de 2007, en la madrileña Casa de Velázquez una vez más, en uno de sus últimos coloquios, el dedicado a “La formación del Parnaso español”, también publicado en el Bulletin Hispanique que, en dos números de junio y diciembre de 2002, había permitido que parte de los  amigos y colegas de su exdirector le rindieran un merecido homenaje: más de 1.000 páginas en total, incluida la lista del centenar de publicaciones legadas a la comunidad científica por el homenajeado.

         Quien haya tenido el privilegio de tener a  François Lopez como profesor en la Universidad Michel de Montaigne de Burdeos o haya coincidido con él en coloquios científicos o tertulias se acordará de su docta y distanciada manera de hacer un muy dominado y quedo uso de la palabra, con la pipa o el purito en mano mientras fue lícito, para lo mismo puntualizar con total erudición que proponer fulgurantes perspectivas, con “los dones de ironía displicente  e inteligencia crítica que caracterizaban a su autor”,  como tan acertadamente recuerdan Lola Albiac y José Carlos Mainer (2010, 41). Pero detrás de estas apariencias -tal vez una máscara-, siempre estuvo un atento profesor, un sacrificado administrador y un generoso colega y amigo  que, por ejemplo, tuvo a gala unirse a los homenajes intelectuales y científicos a unos historiadores, filólogos e hispanistas, españoles o franceses, como Sarrailh, Salomon, Maravall, P. Heugas, M. Chevalier, P.-J. Guinard, R. Jammes, J.-M. Caso González, F. Aguilar Piñal, R. P. Sebold, A. Rodríguez, R. Froldi, R. Andioc, M. Peset, C. Serrano, etc. Libre-individualista proclamado y poco amigo de las organizaciones formales, tenía François Lopez un hondo sentido de los deberes ciudadanos y cívicos, un sentido militante de la investigación, como acción colectiva, ejemplificada por su empecinada preocupación, a partir de los años 80, por crear en Burdeos y en España, las condiciones de una reflexión y producción científica pluri e interdisciplinar o su obra de renovación al frente del Bulletin Hispanique.

         Que nunca cesaron sus interrogaciones sobre la esencia de España ni su afán crítico e investigador, a menudo provocador y reiteradamente innovador, es una última prueba el prefacio de más de 100 páginas para una nueva edición del Discurso sobre la historia de España de Forner, que dictó a su amiga y compañera de la última parte de su vida, la lusista y también dieciochista Marie-Hélène Piwnik, cuando ya le iban abandonando las fuerzas vitales y seguía afirmando su inquebrantable voluntad y el poder de su inteligencia.

 

 

Obras citadas :

 

Albiac, María Dolores, Mainer, José Carlos, «El compromiso español de François Lopez», El País, 11 de septiembre de 2010, p. 41.

Andioc, René, François López, Juan Pablo Forner et la crise de la conscience espagnole au XVIIIe siècle, Bulletin Hispanique, 79,1-2 (1977), pp. 230-239.

Lopez, François, Juan Pablo Forner et la crise de la conscience espagnole au XVIIIe siècle, Lille, Université de Lille III, Service de reproduction des thèses, 1977.

Lopez, François, «Generaciones, alianzas y azares», en: Ricardo García Cárcel, Eliseo Serrano Martín (ed.), Exilio, memoria personal y memoria histórica. El hispanismo francés de raíz española en el s. XX, Zaragoza, Institución «Fernando el católico» 2009, pp. 91-108.

López-Cordón, María Victoria, «Dr. François Lopez», en: Ricardo García Cárcel, EliseoSerrano Martín (ed.), Exilio, memoria personal y memoria histórica. El hispanismo francés de raíz española en el s. XX, Zaragoza, Institución « Fernando el católico »2009, pp. 71-89.

 

 

Jean-François BOTREL

(Université Rennes 2).

 

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